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domingo, 25 de julio de 2021

FAVORITOS DE LA FORTUNA. 1993. Colleen McCullough

 

Y la tercera entrega de la saga de la república romana narra una de las etapas menos conocidas de la historia de Roma. El tiempo en que Sila se mantuvo como dictador de la república romana. ¿Se le podría llamar el primer emperador de Roma? Veamos cómo lo muestra la autora.

En primer lugar "elimina" toda la oposición a su persona. Algo común a los emperadores. En segundo lugar, establece su dominio sobre toda la península de Italia, la península Ibérica, el norte de África, Grecia, Macedonia, parte de los Balcanes, y parte del Asia Menor (la actual Turquía). Es un territorio al que se le puede llamar efectivamente como Imperio. En tercer lugar, modifica todas las leyes, estableciendo una Constitución propia. Eso sigue siendo de dictador. Pero en esas leyes, intenta recuperar todos los modos de gobernar que se tenía en la república romana antigua. Eso es más de restaurador que de emperador. Y por fin, deja su cargo justo cuando dijo que lo iba a dejar, junto con todas sus prerrogativas, que incluso incluían la elección de los dos cónsules de Roma, que era el puesto político máximo de la república romana, y deja establecido que éstos serán elegidos mediante unas elecciones "democráticas". Eso también es de restaurador.

Es muy importante el tratamiento que da la autora al personaje de Sila. Desde su primera descripción, en que muestra una persona sin ningún tipo de escrúpulos, un degenerado, que se relaciona con lo peor de la sociedad romana, hasta, al final de su vida convirtiéndole en un auténtico ejemplo de patricio romano, que se preocupa por dejar la república romana saneada económica y políticamente hablando, y se retira a disfrutar de los últimos meses de su vida lejos de todas las intrigas de la Roma a la que ha dedicado su vida. Como podemos apreciar, la autora nos pinta un cuadro muy detallado de toda la vida de Sila, incluyendo sus sentimientos, pensamientos, pasiones y, en resumen, su perfil psicológico.

Y también en este tercer libro aparecen y se desarrollan otros personajes que serán los siguientes protagonistas de la vida política de Roma. Marco Licinio Craso, Cneo Pompeyo Magno y, como no, Cayo Julio César. Si algo hay que destacar en este sentido es el personaje que nos muestra de Pompeyo. Lo pinta como ambicioso, caprichoso y, en cierta medida, tonto y "paleto", en el sentido más peyorativo de este último calificativo. Los papeles los reparte: Julio César es el inteligente, Craso es el rico, y Pompeyo el paleto. Como en una película de hace tiempo: "El bueno, el feo y el malo".

Pero por encima de todos ellos sobrevuela la auténtica protagonista de este libro: la Fortuna. Descubrimos como hay personas que llevan adelante todos sus planes porque dicha fortuna les favorece y otras personas caen en desgracia, sólo por giros del destino. Y la ambición. Cualquiera de los tres tienen ambición, y si creemos que ahora la gente es insensible ante el sufrimiento humano, no tenemos nada más que leer este libro para ver que es algo no de ahora, sino que viene sobrevolando toda la historia de la humanidad. Los más crueles suelen ser los que se llevan el gato al agua, los que se salen con la suya.

sábado, 10 de julio de 2021

LA CORONA DE HIERBA. 1991. Colleen McCullough

 


"La corona de hierba". La segunda novela de la serie "Masters of Rome" escrita por la profesora de universidad Colleen McCoullough. He de reconocer que la conocía más por la novela romántica que le dió la fama aquí en España, y creo que fue a partir de una serie televisiva protagonizada por Richard Chamberlain y Rachel Ward, me refiero a "El pájaro espino". En fin, que no la podía relacionar con la serie de libros que narran el final de la república romana y las causas que terminaron por convertirla en un imperio, es decir, en una nación, estado, país o como quiera que lo llamemos, dirigido por un sólo hombre.


En esta segunda entrega, podemos apreciar en un primer momento los años de retiro del protagonista de la novela anterior, Cayo Mario; junto al esfuerzo de su alter ego, Sila, para convertirse en "el primer hombre de Roma" y superar las acciones de su mentor. Al mismo tiempo asistimos al nacimiento y los primeros años del más famoso de los personajes que dio a la historia la civilización romana: Cayo Julio César. Y el libro llegará hasta la muerte de Cayo Mario.

Los personajes están perfectamente descritos, hasta en sus detalles psicológicos más minuciosos y la prosa es rápida, sin dejar nada a la imaginación del lector. De ahí que, aunque es un libro largo, se lee sin esfuerzo y cuando quieres darte cuenta has llegado al final del mismo. Y no sólo eso, te deja el buen sabor de boca para comenzar el tercer libro de la saga.


domingo, 28 de marzo de 2021

EL PRIMER HOMBRE DE ROMA. 1990. Colleen McCullough


¿Qué decir que no se haya dicho todavía? Pues algo malo, pues todas las reseñas hablarán de ella como una obra de arte, una visión lo más cercana a la Roma republicana. Sin embargo hay dos cosas que me chirriaron en un principio. La primera, algunas prendas que usaban los personajes, en concreto Sila, eran "algo" anacrónicos. ¡Zapatos! No sé si será un fallo de la traducción, o que en los primeros capítulos, la autora aún estaba algo verde en cuanto a documentación de la época y metió esa gamba. Y la otra es que la vida que pintaba de Lucio Cornelio Sila previa a su ascenso en la sociedad romana era la de un depravado, que hicieron que dudara de la verosimilitud del personaje. ¿De verdad Sila estaba caído tan bajo antes de su relación con Mario? Ya digo, estas dos cosas estuvieron a punto de hacer que dejara de leerlo al cabo de unas 100 páginas.

Sin embargo, haciendo honor a un amigo mío, que me lo había recomendado fervientemente, continué con su lectura, y, por fin, la cosa mejoró. Y tanto mejoró que he quedado invitado para continuar leyendo el segundo libro. "La corona de hierba".

El libro discurre en los años de los 6 primeros consulados de Cayo Mario y asistimos a tres batallas fundamentales para Roma, la derrota de Arausio, y las victorias de Aqua Sixtiae y Vercellae. Acaba cuando empieza a formarse el tablero que llevará al enfrentamiento de Roma contra el rey Mitrídates, o al revés, del rey Mitrídates contra Roma, que tanto da.

El caso es que he de reconocer que una de las grandes virtudes de esta novela es la caracterización de los personajes, a pesar de lo que decía del personaje de Sila anteriormente. Pero sobre todo, de la caracterización de los personajes femeninos. Tienen muchas más aristas, más complicaciones, más variedad en sus comportamientos y sentimientos que los personajes masculinos. Estos últimos, de una o de otra forma, sólo están movidos por la ambición de poder. En cambio, los personajes femeninos son los más importantes, diría yo, después de los dos protagonistas de la novela que son Cayo Mario y Lucio Cornelio Sila.

Por otro lado, Collen McCullough ha sabido expresar la gran verdad que muestra toda la historia, si la analizas lejos de fanatismos o prejuicios. Durante toda la historia sólo ha habido dos clases de personas. Y no son los "populares" y "aristócratas" de la época de Mario y Sila; no son los ricos y los pobres de la época decimonónica; los nobles y el pueblo llano de la época napoleónica; los capitalistas y los proletarios de Marx y Engels; y así podría referirme a un montón de divisiones en épocas históricas. Las dos clases de personas a las que me refiero son los poderosos y los débiles, siendo estos últimos el resto de la población que no pertenece a esa élite de poderosos. Porque no nos confundamos, Mario, de los populares, y Sila de los aristócratas, aunque representen dos maneras distintas de concebir la vida, al fin y al cabo pertenecen a esa clase de poderosos. Los demás, los que no son poderosos, siempre estarán dominados, de una u otra manera, por esa clase poderosa, la cual, si es necesario, prescindirá de los débiles, aunque provengan de clases humildes, como Mario, o de aristocracia, como Sila.

En fin, un libro que merece ser leído.