sábado, 18 de enero de 2020

ESOS ADORABLES PEQUEÑUELOS, Cap.5: Antes que llegue el 5º mes

Adán y Eva. 1520-50, marfil. Hering Loy

Otro episodio sobre sus primeros meses. Éste seguro que servirá para que todos nos hagamos a la idea, o recordemos, como van a ser esos días en que se produce una explosión funcional en nuestro pequeñuelo.

Adoración de los Reyes Magos  El rey David recibe a los emisarios de las Doce Tribus  La Reina de Saba ante Salomón. 1510-20, tríptico, óleo sobre tabla. Pseudo-Blesius.

Le faltan 5 días para los 5 meses. Y ha avanzado un montón. Nos reconoce. Nos “cita”, no sólo con la mirada, sino con su risa, sus muecas, sus sonidos, sus lloros, sus chillidos. Sabe como llamar la atención. Y a veces nos agota la paciencia. Sí, es mi hija, de la que vengo hablando de distintas formas en las entradas anteriores.
Ha avanzado funcionalmente un mundo en este último mes. Conoce a todos los de su círculo más próximo, más familiar. Sigue sonriendo a todo el mundo, pero siempre y cuando esté segura que nosotros, sus padres, o alguien en quién ella confía plenamente esté a su lado. Coge todo con la mano y se lo lleva a la boca, para “reconocerlo”. Juega con mi mano un montón. Se aburre pronto de los juguetes que le damos (pez de plástico, rana, peluche pequeño, etc.). En la cama ya se vuelve a uno y otro lado. Aunque no gatea, levanta cabeza y pecho, repta y llega a los extremos de la cuna; y empuja con la cabeza esos extremos, como queriendo ir más allá. Da la vuelta al cuerpo, como si se tratara de la aguja de un reloj, y te la puedes encontrar con la cabeza en los pies de la cama. Lo más gracioso para mí es cuando, a primera hora de la mañana o a media mañana, antes de que empiece a llorar pidiendo ser levantada, se pasa de media hora a tres cuartos lanzando sonidos más o menos guturales, experimentando con sus cuerdas vocales y disfrutando de lo que sale de las mismas. Es una auténtica gozada ver como disfruta con ese juego vocal, y te pasarías el tiempo oyéndola, como si se tratara de una orquesta sinfónica. No ha vuelto a aprender ninguna palabra más de las anteriores. De hecho, las dice menos.
El crecimiento de la cabeza, después de las tres sesiones de fisioterapia se ha normalizado y ahora se la ve mucho más regular. Sin embargo, el día que nos saltamos la toma de la ranitidina sigue presentando los vómitos que tenía antes de introducir dicho medicamento. Aún así, sigue creciendo en el percentil que le corresponde, y se la ve bien, desarrollada. Con ello, vamos siguiendo día a día la situación clínica que parece que poco a poco está mejorando, aunque seguimos con los controles mensuales con la pediatra.
En fin, maravillados de su crecimiento y de su desarrollo psicofuncional. Y encantados como padres de tener a esta brujilla entre nosotros.
Escrito en el año de nuestro Señor de 2017, a 14 de junio, en la festividad de San Eliseo.

San Eliseo

martes, 7 de enero de 2020

ESOS ADORABLES PEQUEÑUELOS Cap. 4: Avances del 4º mes


-¿Me toca hablar del casi cuarto mes de mi hija?
-Tú verás.
-Pues parece que sí, porque cumple mañana el cuarto mes. Lo que espero es no aburrir ni parecer un padre de esos “babosos”.
-Ni pesado, ni baboso. Más bien vago. Llevas casi el mes sin escribir por aquí, exactamente 29 días. Desde aquel famoso en que decidiste escribir sobre los “avances a los tres meses”.
-Sí, eso es verdad.
-Y esta entrada, ¿cómo la vas a titular? ¿Avances a los cuatros meses? Me puedo reír, ¿no?
-Pues sí, no está mal, así la pueden relacionar con la anterior. Y sí, te puedes reír, tronchar y hasta partir la “caja”.

-Empieza a trabajar antes que lleguen las “señoras” de la casa, que entonces no habrá quien pueda hacer esto.
-Pues déja ya de darme el coñ…
-Pshhh… ¡Qué ya hay niños en esta casa!
-Pero ahora no están.
-Pero lo podrán leer más adelante. No ves que esto de internet se queda grabado Dios sabe dónde, y per secula seculorum.
-¿Me vas a dejar o no?
-Vamos, arranca y me callo. ¡Ah! No, ahí está la llave y ya llegan las señoras. Lo tendrás que dejar en borrador.
-Bueno, ya veremos. De momento, descansaremos de decir chorradas.
Tras haber bañado a la bebé, y mientras la madre la está amamantando, retomo el blog.
Mañana cumple los 4 meses. Y en este último mes los avances psicomotores son muchísimos. Reconoce al padre y a la madre. Sonríe, llora según esté a gusto o no con las situaciones. Sabe reconocer los sentimientos de las personas con las expresiones de las caras. El lenguaje gestual se ha multiplicado. Coge los objetos, se los lleva a la boca, los muerde, aunque aún no tiene dientes. No ha dicho nuevas palabras, pero emite un montón de nuevos sonidos, y muchas veces, estando sola, se lía a decir una retahíla de sonidos conexos pero ininteligibles que parece que estuviera calentando la voz o ensañando para comenzar a hablar de un momento a otro. Imita algunos gestos de la cara, básicos, como la sonrisa, la apertura ocular, el cierre de los labios. Y ha empezado a imitar algún movimiento de los miembros superiores. Si se le pone en decúbito prono, es capaz de levantar la cabeza y el tronco y mirar hacia delante. Por supuesto, gira la cabeza hacia el sonido o la voz que le llama la atención, gira la vista y sigue a la persona que le llama la atención y dependiendo del tono de voz que tengas (lo cual hace que haya que tener cuidado con ellos) puede ponerse alegre o comenzar a llorar de formar incoercible.

Total, un auténtico avance psicomotor. Por supuesto, se gira a un lado y otro, aunque todavía no da la vuelta completa. Casi gatea, digo casi porque aún no hemos hecho la prueba, pero quizá le falte ya muy poco para ello. Sigue tan espabilada como antes. Lo mejor es que parece que va comiendo mejor.
Mantiene el reflujo. Si por cualquier razón se nos pasa la toma de ranitidina, tenemos de nuevo los episodios de reflujo. Sigue tendiendo a mirar hacia la izquierda y tumbarse a ese lado, con lo cual la cabeza va adoptando un ligero aplastamiento izquierdo. Seguimos estimulándole sobre todo desde el lado derecho. Parece que va dando efecto. En fin, que no tenemos tiempo para aburrirnos.
Escrito en el año de Nuestro Señor de 2017, a 18 de mayo, en la festividad de San Juan I, papa y mártir.

Juan I. Papa y mártir.

domingo, 29 de diciembre de 2019

ESOS ADORABLES PEQUEÑUELOS. Cap. 3: "¡Estoy malita! ¡Estoy malita!"


Me he dado cuenta que si primero escribo, mejor dicho, "pego" las entradas correspondientes a las del primer año, las que se correspondan a las fechas actuales saldrán con retraso y no se podrán leer según corresponda.

Por tanto, y pidiendo disculpas por el posible lío que pueda provocar en aquellos que se decidan a seguir este blog, les tengo que anunciar que iré mezclando unas y otras. Como, además, también anunciaré por aquí cuando cuelgue un nuevo episodio de mi podcast "Píldoras de medicina", puede que la complicación será aún mayor. Por todo ello mis más sinceras disculpas. Pero estoy seguro que también les puede dar vivacidad y variedad al mismo. Y sin más, y aunque no toque empezaremos con la anécdota de hoy.



Hoy es una anécdota graciosa, no va seguida de ninguna reflexión ni de ninguna moraleja. Es simplemente una "gracieta" de un padre para su hija, si es que ésta se atreve a leer lo que escribí de ella años antes que empezara a leer.

Muy bien, pues pónganse ustedes en situación. Desde mi cama tengo una posición privilegiada para ver la puerta del cuarto de baño. Era sábado de madrugada, seis o siete -ya sé que a muchos padres les sonará la situación- y la niña se había despertado con tos. Su madre se había levantado esta vez y la estaba viendo en el cuarto de baño, intentando sonarle las narices.

De pronto la veo salir corriendo a saltitos, con su pijama y su muñeco de apego muy sujeto, y yendo al salón muy rápidamente, gritando asustada: "¡Estoy malita! ¡Estoy malita!" La situación era cómica y a mí me dio por reír.


¿Por qué? Porque su madre le había dicho que lo que le hacía toser eran mocos que tenía en las narices o en la garganta, o que quizás estaría teniendo un pequeño catarro. Ella le preguntó si eso significaba si estaba malita y su madre le contestó que sí. Ni su madre ni yo habíamos previsto una reacción tan exagerada, y, por supuesto sin sentido. Hubo que tranquilizarla y decirle que el estar malita no significaba que estuviera muy mala y que no estaba tan malita como para preocuparse.

Y ahí di gracias a Dios por la ingenuidad y credulidad de los niños. Pasó de estar muy preocupada a estar totalmente tranquila.

Y así acaba la enésima pequeña anécdota de esos adorables pequeñuelos.

Hasta la próxima ocasión, queridos amigos. Nos vemos en la red. 



miércoles, 18 de diciembre de 2019

ESOS ADORABLES PEQUEÑUELOS. Cap. 2: Los avances de 3 meses


Parece mentira todo el tiempo que ha pasado y que parezca que fue muy poco tiempo, casi como un sueño. Pero estas pocas letras me ayudan a reconocer que fue verdadero y ocurrió. Aquellos que tengáis hijos pequeños, un pequeño consejo: ¡No os los perdáis!


Hoy cumple 3 meses mi hija. Y con ocasión de esta celebración, deseo escribir una nota sobre las cosas que han ido ocurriendo en estos 3 meses y sobre ella, pero desde el punto de vista científico y sin entrar en detalles personales de si es guapa o es fea.
Lo que ocurre es que este blog se titula reflexiones desde la intimidad, y no sería así si no se llevara parte de los sentimientos de éste que escribe. Así ha ocurrido en algunas de las entradas anteriores y así será en ésta.
Porque lo primero que voy a escribir en ella es que vengo encontrando en mi hija una ansiedad y una intranquilidad que no me gustan. Tanto su madre como yo somos nerviosos, y a mí no me gustaría que mi hija “heredara” esa característica de nosotros. Pero claro, todos diréis que tiene todas las papeletas para ser también nerviosas, tanto por genética como por ambiente.
El caso es que en sueños presenta agitación, durmiendo llora. Incluso me he encontrado entrando en su habitación para intentar parar su lloriqueo y me he encontrado conque se encontraba soñando. Y le he puesto el chupete, la he tranquilizado, y sin dejar de dormir, he conseguido que dejara de llorar y de estar nerviosa y ansiosa.


Desde el primer momento ha sido muy despierta, muy atenta a todo, muy “adelantada” para su edad cronológica. Estaba al tanto de todo, quería saber todo lo que pasaba a su alrededor y no quería que se le pasara nada. Y creo que ha empezado a reconocer a la gente con anterioridad a lo que dicen los manuales de pediatría, aunque eso no lo puedo asegurar, pues en esos momentos no he estado muy al tanto de fijarme en ello.
Lo que si puedo decir es que ha emitido sonidos desde antes del mes de vida. Que al mes y medio ya pronunciaba la palabra “hola”, por supuesto, sin saber lo que decía. La siguiente en decir ha sido “agua”, a los dos meses. Y de dos a tres meses han aparecido “ajo” y por empeño de su madre, se ha conseguido que pronuncie su nombre, con la dificultad que supone, “Raquel”. Por supuesto, no sabe lo que significan ninguna de estas palabras, pero su pronunciación ya es un avance importante.
No hablemos de los gestos. Los entiende perfectamente. Cuando pones buena o mala cara, la comunicación no verbal la domina casi a la perfección, con lo que hay que tener cuidado y procurar no mostrar emociones ambiguas delante de ella, pues queda descolocada y su reacción es ponerse triste o llorar. Recordemos que es un bebé ansioso. Uno que me dedica muchas veces es que al dirigirme a ella es tras un gesto serio se ríe acercándose ambos brazos y manitas a la cara, tapándose con ellas la boquita, que abre riéndose.
Bueno, pues ese es el avance de mi hija hasta hoy, en el que cumple los 3 meses de vida.
Escrito en el año de nuestro Señor de 2017, a 19 de abril, en la festividad de San León.

San León IX, papa (1002-1054)

ESOS ADORABLES PEQUEÑUELOS. Cap. 1: Los auténticos progenitores



SSNEGIREVA/ISTOCK/THINKSTOCK

Tras pensarlo durante algún tiempo, creo que lo mejor es dar un relato lo más cronológico posible. Y como tengo las entradas correspondientes a su primer año, aquí os las iré dejando, poco a poco, para poder disfrutarlas. Y mientras, ir coleccionando nuevas aventuras de mi "progenie".

También decir que al provenir de un blog distinto, siempre acababa éste con la fecha en que lo publicaba. He decidido dejarla. Eso nos dará idea de cuando está escrito y de lo que sentía este sencillo bloguero en esos momentos.
Un saludo, y nos vamos viendo en la red.

Loba con sus lobeznos


Hace mucho, mucho tiempo que no me acerco por estos lares. Y tanto es así que ha nacido mi hija. Nació un 19 de enero. El 19 de enero pasado. Por cesárea urgente. Vino a lo grande, queriendo emular a su padre. Ahora estamos todos muy contentos, con las molestias típicas de los primeros quince días, los cuales cumplirá esta noche, pero felices por tenerla entre nosotros. Nos llena su cara redonda, sus mofletes, sus ojazos, su boquita que tan pronto se abre ocupando toda la cara como se mantiene pequeña como una pequeña intumescencia bajo la naricilla. Todos la queremos un montón. Y disputamos quien la quiere más. Todos según entiende el querer a una personita así.
Ha habido tal cúmulo de sentimientos, tal vorágine de sensaciones distintas, que es imposible expresarlas en unas cuantas líneas. Y ahora, pasado este tiempo más. Imposible encontrar cinco minutos de sosiego para poder escribir con serenidad sobre ella, y menos aun que llegue  la madre y espíe lo que escribes, como en este momento.
Es verdad que tener un hijo te cambia la vida. En muchos sentidos. Pero no en el sentido exagerado emocionalmente que te cuenta mucha gente. Te cambia la vida porque quieres a la personita de forma distinta a como has querido hasta entonces. De forma más responsable. Te hace ser más persona. De alguna manera te madura. Ahora, eso sí, te madura siempre y cuando te sientas realmente el padre de esa persona. Si eres como los típicos “guerreros medievales” que solo querían a sus hijos como números de descendientes, pues se sigue siendo el mismo personaje, sin que cambie no solo “tu vida” sino tu carácter, ni tu persona. En resumidas cuentas, aquello de “por mi hija/o, mato”, lo dicen aquellos que se sienten culpables porque no dan el cariño a sus hijos y los tratan como meras “propiedades”, tal como hacían los antiguos guerreros medievales. En realidad, no matan por sus hijos, matan por su orgullo herido.
El sentirse progenitor, que de eso es de lo que se trata, es mucho más el sentimiento de esa loba que cuida de sus lobeznos y que los traslada de cubil antes que el lobero descubra dónde están escondidos y pueda matarlos. Ése es el auténtico sentido de progenitor, el que protege a su descendencia. No el que mata por ella. El ser que mata es, pura y simplemente, destructor. El que protege es el auténtico progenitor, el auténtico padre, la auténtica madre.
Vocabulario:
  • Lobezno: Cachorro de lobo.
  • Cubil: Madriguera en la tierra, utilizada normalmente por fieras.
  • Lobero: Hombre que caza lobos por la remuneración señalada a quienes matan estos animales.
Escrito en el año de nuestro Señor de 2017, el 3 de febrero, en la festividad de San Blas.

San Blas