lunes, 25 de julio de 2016

SANTIAGO APOSTOL


Resulta que hoy es una de las fiestas que más me gustan. Tanto es así que el año que decidieron retirarlas de las celebraciones, yo estaba dando clases durante los veranos, y era el último que daba clases. Pues bien, decidí que yo sí la iba a celebrar y ese día, a pesar de tener clases desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche, no dí clases. Hubo algún alumno que protestó (siempre tiene que haber algún rebelde) pero, en general, la mayoría lo entendieron.
Porque la mayoría no entendían que el patrono de España, Santiago, no se celebrara. Porque igual que los irlandeses celebran a San Patricio (y no es apóstol, es un simple santo del siglo VII, lo siento pero es así) y no se sienten avergonzados por ello, no entendían porque nos tenían que quitar una de las fiestas nacionales. La sinrazón de la política.
Pero es que, además, Santiago Apóstol está en la base de dos de las devociones más importantes de España. El camino de Santiago, que pese a quién pese, se debe a la devoción a Santiago Apóstol. Y la Virgen del Pilar. Porque la fiesta de la Virgen del Pilar no es porque los maños y mañas se vistan y bailen jotas y haya una basílica allí a las orillas del Ebro. Es porque existe la devoción de que cuando Santiago Apóstol estuvo en España, decepcionado porque no conseguía ningún resultado positivo, cayo en desesperación, y la Virgen, que entonces vivía en Anatolia, se le fue a aparecer en un pilar a orillas del río Ebro para decirle que no se preocupara, que aquella tierra que le parecía tan dura de mollera, sería al final una de las más devotas.
Como veis me salto lo de Santiago Matamoros, porque es algo bastante más posterior, y es la aparición del Apóstol en la reconquista. Sólo me quiero ceñir a la época en que vivía.
Santiago, hijo de Zebedeo, junto a su hermano Juan, llamados los hijos del Trueno, por tener un carácter, digamos, muy fuerte, es el primero en ser ejecutado de todos los apóstoles. Se le corta la cabeza por orden de Herodes Agripa. Por lo tanto, es muy raro que evangelizara España, como dice la tradición. No le da tiempo. De hecho, es a partir de su ejecución cuando se produce la diáspora de los apóstoles por los distintos puntos cardinales del mapa, al considerar que Jerusalem ya no es una ciudad segura para ellos. Quedará una comunidad judeocristiana, que será la más ortodoxa, y el resto tendrá distinta suerte.
Bueno aquí queda mi pequeña contribución de hoy, día 25 de Julio del año de nuestro Señor 2016.

viernes, 22 de julio de 2016

LCP XXVIII: EL VESTIDO DEL PUEBLO HAMER

Mercado de la etnia Hamer en el valle del río Omo

Queridos amigos de La Cultura de los Pueblos: nos hallamos en medio del pueblo Hamer, en uno de sus variopintos mercados, y una de las cosas que más nos llamaban la atención eran los vestidos de las vendedoras. Y ahí es donde nos habíamos quedado en la entrada pasada.
Muchacha Hamer vestida para una celebración

Y ahí es dónde empezamos hoy. Sin más nos introducimos, como si fuéramos vulgares "paparazzis", en el mundo de la "moda" Hamer. Porque los vestidos y los adornos de las mujeres Hamer son de los más elaborados de toda la zona del río Omo. Las faldas suelen ser de piel de cabra adornados con perlas de vidrio, presentando en su parte delantera un reborde de aros o piezas metálicas, y con una pieza en forma triangular, con el pico hacia arriba. Además pueden presentar cintas recubiertas de conchas de caurí.

Muchacha luciendo el "bala"

Las muchachas jóvenes, aún no casadas, lucen las llamadas "bala". Este adorno se trata de una cinta en la cabeza que soporta una fina placa metálica ovalada que sobresale ligeramente, y que se encuentra inclinada sobre su frente.

Mujer Hamer con la gargantilla que denota su estatus de
mujer casada

Las mujeres casadas suelen lucir una tercera gargantilla en el cuello de cuero, con unas abrazaderas metálicas, de las que surge una protuberancia en la parte delantera y que denota su estado civil.


Ya sean casadas o solteras, todas ellas pueden lucir collares de semillas y perlas de vidrio, con los que también pueden realizar adornos en forma de pendientes para colgarlos en los lóbulos de las orejas. Los aros metálicos en brazos y piernas son otro de los adornos de los que gustan las mujeres Hamer. De hecho, el número y belleza de los mismos puede llegar a indicar la importancia de la mujer dentro del grupo social. 


Los cabellos se los untan con grasa junto a un colorante ocre rojizo. Y aquí volvemos a encontrar diferencias entre las mujeres solteras y las casadas. Las solteras suelen apelmazar el pelo en borlas, mientras las casadas suelen trenzarlo en multitud de cordones que por delante cubren la frente y por detrás y los lados llegan hasta tocar los hombros y la espalda.
El tocado de este hombre Hamer indica
que ha conseguido matar a una fiera
En los hombres, la decoración es más sencilla. Las escarificaciones son menores, las vestimentas son más simples, sólo los peinados son algo más complicados, pues son los que sirven para diferenciar el estatus de cada uno según el sistema de edad que rige entre los Hamer.

Como podemos ver, el pueblo Hamer, sobre todo la mujer, sabe disfrutar del concepto de "moda". ¿Y el resto de su vida?

La seguiremos viendo, pero será en una próxima entrada. Mientras tanto, queridos amigos, nos vemos en la red.


sábado, 9 de julio de 2016

LCP XXVII: LOS HAMER, EL ENTRAÑABLE PUEBLO MEDIO

Mujer casada de la tribu Hamer

Queridos amigos de "La Cultura de los Pueblos". Retomamos nuestro recorrido por los distintos grupos étnicos que viven a las orillas del río Omo, en el suroeste de Etiopía. Y lo retomamos para hablar de un pueblo al que vengo a denominar, con permiso de todos aquellos seguidores de Tolkien, "pueblo medio". No lo hago por su baja estatura, o por su distribución de vello corporal, o por una supuesta morfología puntiaguda de sus orejas, tal como describía el escritor británico a los pobladores de la tierra Media. No, no es ese el caso. Me refiero a ellos como el pueblo medio, por encontrarse justo "en el medio" de la encrucijada de pueblos que habitan los márgenes del río Omo. ¿Qué no me creéis? Juzgad por vosotros mismos:

Posición de la etnia Hamer y de sus dos pueblos importantes, Dimeka y Turmi, dentro del valle del Omo

Los Hamer tienen al norte como vecinos a los Banna y a los Bashada. Al sur se encuentran los Dassanetch, de los cuales nos ocupabamos en entradas pasadas. Si nos dirigimos al oeste desde donde ellos viven, nos encontraremos con el pueblo Karo, al que acabamos de seguir en las últimas entregas, y a los Nyangatom. Y por último, si nos dirigimos al este, y salimos de los límites de lo que hemos dado en llamar riberas del río Omo, nos encontraremos con los grupos étnicos Arbere y Tsamako. Como podéis apreciar, nuestros amigos Hamer están rodeados por todos los lados por distintos pueblos, con distintas costumbres y tradiciones; o quizá no tanto, aunque eso lo dejaremos para más adelante.
Madre con hijo, pertenecientes a la tribu Arbere

Se suelen relacionar con todos ellos, aunque estas relaciones difieren de unas tribus respecto a otras. La tribu de los Banna es con la que comparten una mayor afinidad, pues tanto su cultura como su lengua es similar. Ambas lenguas corresponden al tronco de las lenguas omóticas que veíamos tiempo atrás. Los Hamer son aproximadamente unos 15.000 personas y suelen encontrarse repartidos alrededor de los pueblos de Dimeka y Turmi, en dónde se encuentran los mercados principales, en los cuales intercambian sus productos con las otras etnias de la zona, obteniendo utensilios como, por ejemplo, vasijas de barro de gran calidad, en este caso del pueblo de los Bashada.

Los mercados son puntos de encuentro con las otras tribus. En ellos se da el intercambio de distintos productos propios de la zona como lo son frutos, miel, mantequilla, sorgo o café. También podemos encontrar otro tipo de enseres que han ido apareciendo procedente de la civilización exterior como telas, mantas, o utensilios de plástico que han entrado poco a poco a formar parte del día a día de este pueblo.

El mercado de ganado se encuentra en la misma población, pero apartado en otro lugar distinto, para no mezclar las dos clases diferentes de productos. En este caso, lo que se intercambian son cabras, ovejas y en algunas ocasiones algún bovino.
Mercado en la población de Turmi

Estos mercados suelen ser sencillos. Normalmente permiten dar salida al excedente familiar y de esa forma cubrir otras carencias de las familias cubriendo de esta manera las necesidades de las mismas. Las transacciones que se realizan en estos intercambios suelen ser de poca cuantía. Sobre todo, la mañana de mercado sirve para, por un lado la supervivencia semanal; pero por otro, y quizá más importante, para la creación y mantenimiento de lazos sociales y de amistad entre distintas familias, grupos familiares e incluso clanes de distintas tribus.

Normalmente, en estos mercados nos encontraremos a las vendedoras luciendo los vestidos y adornos más elaborados de la zona. Pero quizá eso sea tema para la próxima entrega.

Mientras tanto, queridos amigos, un saludo desde la red.


sábado, 2 de julio de 2016

EL MISTERIO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD


APUNTES A PARTIR DE UNA IDEA INSPIRADA DURANTE LA LECTURA DE LA ENCÍCLICA “LAUDATO SI” DEL PAPA FRANCISCO.

Partimos de la existencia de Dios. Si no, no tiene mucho sentido que nos preguntemos por la Santísima Trinidad. Para la demostración de Su existencia dejo a los Padres y Doctores de la Iglesia que, en su sabiduría, intentaron demostrar de forma razonada la existencia de Dios. A mí me basta con la creencia en Él. Pues está comprobado empíricamente, y aquí caigo en contradicción, que por muy científicamente demostrada que esté una verdad, aquél que no cree en ella no hará caso ni a la verdad científica ni a las conclusiones que puedan derivarse de ella. Por lo tanto, mi razonamiento acerca de la Santísima Trinidad será filosófico, teológico incluso, pero no científico. Por eso parto directamente de la existencia de Dios e intento razonar una de sus consecuencias.

La Santísima Trinidad es un dogma de la Iglesia Católica. Se debe creer sin más. Dios es único, pero posee tres personas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Un solo Dios, tres Personas distintas. Pero si Dios es un único Ser, ¿cómo es posible que se “divida” en tres? ¿Y esas tres personas tener vida propia? A ello la Iglesia Católica contesta que precisamente por eso se trata de un misterio. Algo que el ser humano, creatura de Dios, no alcanza a comprender; algo que sobrepasa la capacidad de entendimiento humano. Por eso se habla de Misterio. Y como es algo que sobrepasa ese entendimiento del hombre, creado por Dios, debe ser creído sin más; por ello se decidió que fuera dogma de fe. Es decir, que tenía que ser creído a pie juntillas.


Bien. Repasemos ahora la actuación de las Tres Personas de la Santísima Trinidad a lo largo de la historia de la humanidad. En términos religiosos y católicos, por supuesto; recordemos que estamos hablando de un Misterio y un Dogma de la Iglesia Católica. Por tanto, hay que jugar en su campo. Igual que para hablar de algún dogma de fe de otra creencia habría que jugar también dentro de las reglas de la creencia a la que nos refiriéramos.


Durante todo el Antiguo Testamento, Dios se manifiesta al hombre de múltiples maneras. Según el relato de la creación de la humanidad, el de Adán y Eva, se manifiesta directamente Él mismo. También ocurre lo mismo con el relato de Caín y Abel, incluso en el de Noé. Parece que la comunicación de la humanidad antediluviana con Dios es directa, sin intermediarios. Con la humanidad postdiluviana ya es otro cantar. Dios se manifiesta ante el hombre a través de catástrofes, como la destrucción de la Torre de Babel, la destrucción de Sodoma y Gomorra, o bien de fenómenos naturales, como pudieran considerarse las plagas de Egipto, la zarza ardiendo, la columna de fuego, etc. A partir de la elección de los hijos de Abrahám como su pueblo elegido, Dios suele usar mediadores entre Él y su pueblo: los profetas. Los profetas serán personas escogidas que, a través de sueños o de otro tipo de sensaciones o percepciones, que hoy podríamos llamar alucinaciones, transmiten el deseo de Dios a su pueblo. Actúan como intermediarios. Dios les envía señales de distintos tipos y ellos las transmiten a su pueblo, al pueblo de Israel. Así durante todo el Antiguo Testamento.


Pero llega el Nuevo Testamente. Y llega Jesús. Jesús habla de Dios como Padre. Y dice ser su Hijo y ser la Palabra de Dios encarnada, hecha carne. Dice que sólo Él conoce al Padre, a Dios. Y que sólo se llega al Padre, a Dios, a través de Él. En todo su mensaje destaca el deseo de presentarnos a Dios de la forma más clara, y al mismo tiempo más sencilla posible. De presentárnoslo como Alguien que ama al hombre. De presentárnoslo como Padre. Nos dice que su labor es comunicar “la voluntad del Padre”, que para eso es para lo que ha venido al mundo. San Juan, en su evangelio, ya habla de Jesús como la palabra, que existía desde el principio, que era Dios y que bajó a la Tierra y se encarnó para la salvación del hombre. Esta salvación era el acercamiento del hombre a Dios, después que aquel se hubiera alejado de Dios por el pecado. Y en ese acercamiento de Dios era necesario que Dios se “diera a conocer” de forma más directa, más personal, más íntima, si se quiere decir.


Por último, antes de la ascensión a los cielos, Jesús dice a sus apóstoles que reciban al Espíritu y exhala su aliento sobre ellos. San Lucas contará en el libro de los Hechos de los Apóstoles que el Espíritu lo recibirían después de la ascensión de Jesús, una vez que Jesús hubiera desaparecido de entre ellos. Sea de una o de otra manera, el Espíritu que reciben les hace comprender en toda su profundidad lo que Jesús les había ido contando durante su vida. Los Apóstoles ya no necesitan tener a Jesús para saber qué es lo que Dios quiere. Jesús ya se lo dijo, y con la ayuda del Espíritu lo han comprendido.


Estos tres últimos párrafos son un resumen de la actuación, dentro de la Biblia, de las Tres Personas de la Santísima Trinidad. Parecen tres entidades bien diferenciadas: Padre, Hijo y Espíritu. ¿Cómo pueden ser una sola sin dejar de ser las tres? O más bien, ¿cómo pueden constituir las tres por entero un único Dios? La clave está en la comunicación entre Dios y los hombres; y más concretamente en la manifestación de Dios a los hombres.

Durante el Antiguo Testamento vemos que Dios se manifiesta a través de intermediarios, bien fenómenos de la propia naturaleza como las catástrofes mencionadas antes, o bien mediante hombres que reciben Su mensaje por sueños, alucinaciones u otros fenómenos, y que interpretan este mensaje: los profetas. La comunicación tiene un único momento en que Dios se manifiesta directamente al hombre: en el relato de la creación y en los primeros relatos anteriores al Diluvio Universal. Después se pierde esa relación directa. Por tanto, en la mayoría de la historia bíblica, Dios escoge intermediarios para su manifestación a la humanidad. Diríamos que es como el jefe de una empresa que sólo se comunica con sus empleados a través de correo, pero que no se deja ver.

En el Nuevo Testamento, tal como nos cuenta San Juan en su evangelio, el Logos, la Palabra de Dios se hace carne. El mensaje de Dios a la humanidad toma forma humana. ¿Por qué? Porque Dios quiere hablar directamente al hombre. No han servido los intermediarios, ni fenómenos de la naturaleza, ni profetas. Y quiere que su Voz se oiga y la escuchen los hombres. Esa Voz es la que se hará hombre, esa Voz es lo que conocemos como Hijo, como Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Sigue siendo Dios, sigue siendo el mismo Ser, pero ya son dos personas, el Padre que hasta entonces se había manifestado por intermediarios, y el Hijo que es la manifestación oral del mismo Padre. Al ser la Voz del Padre, siempre ha existido con Él, siempre ha sido Él, siempre ha sido Dios, de igual manera que el Padre. Por eso Jesús dice: “nadie va al Padre sino por mí.” Igual que a una persona no la conoces hasta que “hablas” con ella, por mucho que antes te hayan contado cosas de esa persona, así el hombre no conoce a Dios hasta que se enfrenta con su Palabra. Dios no se manifiesta “a través” de Jesús. Dios se manifiesta directamente al hombre a través de su Voz, de su Palabra, de lo que hemos dado en llamar la Segunda Persona, el Hijo. Por eso Jesús habla de Dios como Padre, no porque Le conozca, sino porque es Él mismo, y está transmitiéndose y manifestándose en ese momento la Voz de Dios. Dios está hablando directamente al hombre.

Tras la muerte y resurrección de Jesús, antes o después de su ascensión, los Apóstoles reciben el Espíritu, la Tercera Persona. Pero, ¿en qué consiste esa Tercera Persona? ¿Cómo puede ser también Dios? ¿Se infunde el Espíritu de Dios de forma “mágica” a los Apóstoles? No. La explicación es mucho más sencilla. Quién acepta que Jesús es Hijo de Dios, quién cree en su Palabra, quién comprende en la profundidad de la misma, en resumen, quién piensa en Jesús como en el Verbo, en la Voz del mismo Dios, llegará a un estado de íntimo conocimiento que le permitirá saber, sin necesidad de que nadie se lo diga, el pensamiento de Dios. Igual que las parejas que se quieren y llevan una vida juntos no necesitan casi hablarse para saber lo que piensan, así ocurre a aquel que ha llegado a ese punto de conocimiento de Jesús. Los Apóstoles son los primeros que experimentan la existencia de ese Espíritu. Han visto directamente a Jesús, el Hijo de Dios, la Segunda Persona. Y, a partir de Pentecostés, a partir que Jesús exhala su Espíritu, no necesitan el Verbo, la Voz de Dios. Su nivel de “complicidad” es tan grande que no necesitan la voz física de la vida pública de Jesús, para transmitir y comunicar los sentimientos de Dios hacia ellos y hacia los hombres. Pero todo aquel que haya alcanzado esa capacidad de apreciación, se verá “invadido” por ese Espíritu, por la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, de la misma forma que experimentaron los apóstoles. Se establece un grado de relación entre Dios y los hombres en el que, como en la pareja de enamorados que pasan toda su vida juntos, no es necesaria ninguna manifestación física, ni siquiera el Verbo, para saber lo que piensan cada uno y para “sintonizar” sus pensamientos.

¿Y aquellos que no “sienten” ese Espíritu? ¿Y aquellos que no experimentan esa Tercera Persona? Hemos puesto el ejemplo de una pareja que sabe lo que piensa el uno del otro sin necesidad de mirarse siquiera. Sigamos con el mismo ejemplo. Esa misma pareja que está tan bien compenetrada en el momento actual, habrá necesitado de mucho tiempo para llegar a ese punto. Una relación así no se forja de la noche a la mañana. Habrá necesitado tiempo, y trabajo, mucho trabajo, por parte de los dos. Por ello, hay parejas que no alcanzan esos niveles de intimidad, incluso parejas que no son tales, sino simples uniones de conveniencia. Es necesario ese trabajo mutuo. Y la historia bíblica puede ser también un reflejo de la historia de cada uno de nosotros. Siendo cada uno de nosotros quien decidamos si abrimos la Biblia o no; si llegamos al Nuevo Testamento o nos quedamos en el Antiguo; si queremos que el Espíritu llegue a nosotros o nos conformamos con reducir el Verbo de Dios a unas palabras dichas hace 2.000 años y lo tomamos como discursos de la historia humana.

Las Tres Personas de la Santísima Trinidad son las tres formas de comunicarse, de manifestarse Dios a los hombres a lo largo de la historia de la humanidad. Su Presencia, su Verbo, su Espíritu. Son tres personas, no son partes de un ser, son la misma esencia de ese mismo Ser que es Dios y que es único.

Para acabar, sólo hacer constar un detalle: Dios hizo al hombre libre. Por ello, depende del hombre mismo el experimentar a Dios como la Santísima Trinidad, como un Todo; como una parte tan sólo; o como una Biblia cerrada que no abrirá.

Escrito a las 02:45 horas del 19 de julio de 2015, por Jesús Alfonso Gallego Moreno.


miércoles, 22 de junio de 2016

LCP XXVI: EL LADO OSCURO DE LOS KARO


Tras la ceremonia del pilla, una vez que el joven karo ha saltado sobre los cuatro bueyes y ha conseguido su estatus de adulto dentro de la gente de la aldea, este joven ya podrá casarse. La elegida puede ser alguien que haya sido escogida por los padres previamente, o bien alguien con quien ya ha mantenido relaciones sexuales o con quien mantiene una relación de convivencia de mayor o menor tiempo de duración. Pero para unirse en matrimonio, precisaba pasar la ceremonia del pilla.

La unión de ambos se da por hecha, no siendo la dote que tiene que entregar el novio a la familia de la novia un problema. En primer lugar porque es fija: 127 cabras, ni una más, ni una menos. En segundo lugar, porque no la tiene que entregar de golpe. Puede entregarla poco a poco, a lo largo del tiempo. A partir de ese momento, los dos jóvenes son bendecidos por ambas familias y sus descendientes son aceptados como parte de las familias y del poblado.

Pero, ¿por qué, Jesús, nos hablas del lado oscuro de los karo? Hasta ahora, y desde que se pasa el pilla, sólo hemos visto cosas positivas. Se les allana el camino a los jóvenes, a la feliz pareja que, por fin, se pueden unir sin problemas. ¿Por qué nos titulas la entrada de hoy "El lado oscuro"?

Porque, queridos amigos de "La cultura de los pueblos", cualquier acercamiento a estos pueblos quedaría cojo si no me refiriera también a una de las costumbres que a nosotros, como occidentales y desde una cultura "humanística", nos puede resultar repulsiva.


Los karo, queridos amigos, practican el amor libre. Cualquier individuo, llegada la madurez sexual, puede tener encuentros sexuales con otro miembro del poblado. No importa y no va a influir para nada en su futura unión con un hipotético marido o una hipotética esposa. Pero, si de esas relaciones surge un descendiente, éste es declarado "mingi", maldito. Al ser maldito, es preciso deshacerse de él. Y, por tanto, el recién nacido es abandonado en la naturaleza para que el frío, el hambre, o los animales salvajes le conduzcan a la muerte. Si no se hace así, no sólo la familia, sino el poblado entero se llenará de mala suerte y de desgracias. Por tanto, los karo practicaban, parecer ser que hasta 2012, el infanticidio ritual. Pero no solamente son mingi, malditos, los niños nacidos fuera del matrimonio. Los que presentan alguna deformidad, los que presentan problemas en su desarrollo también son declarados mingi, y deben ser abandonados en la naturaleza.

He encontrado un video en youtube correspondiente a un reportaje sobre este problema fechado el 30/07/2014. Está en francés. Lo he traducido al español para aquellos que no lo entendieran y transcribo el texto debajo de él. En este caso, no comentaré. Simplemente dejaré que cada uno de nosotros saque sus propias conclusiones. Pues todas y cada una de ellas serán válidas.

Queridos amigos, nos seguimos viendo en la red.


Varias tribus en Etiopía como la Karo, Hamer y Bana, matan a los gemelos recién nacidos y a los niños ilegítimos que consideran que son una maldición.
Además de matar a los niños nacidos de padres no casados, los bebés gemelos, o los niños cuyos dientes superiores crecen antes que los inferiores también son considerados malditos.
Se ha informado de que si sus hijos malditos no se matan, la tribu se verá afectada por la sequía o las enfermedades.

El esposo de Buko Balguda, de 45 años, no ha realizado un ritual tribal que consiste en saltar sobre los bueyes antes de su matrimonio.
La reunión de la aldea, por tanto, no le ha reconocido oficialmente como marido, y 15 niños de la pareja han sido considerados ilegítimos.
Los descendientes de Balguda fueron arrojados al río para ser devorados por los cocodrilos o fueron abandonados en la naturaleza.

La tradición de matar a los "hijos de maldición" de la tribu Karo terminó en 2012 después de que una organización benéfica llamada "Omo Infancia Intervenida" lo denunciara.
Sin embargo, otras tribus como Hamer y Bana habrían matado cerca de 300 niños cada año a causa de la superstición.